12/3/09

Perfil de Blanca Varela

Perfil de Blanca Varela,una poeta en carne viva

13:24 | Este texto fue escrito en el 2005, luego de que la obra de la artista fuera antologada por el INC

Por: David Hidalgo Vega

Blanca Valera, una de las voces más importantes de la poesía peruana, acaba de ser homenajeada con una antología por el INC. El libro, presentado anoche, vuelve a la escena a una mujer de versos desgarrados y vida intensa, que ahora solo quiere estar tranquila

Ningún espíritu puede quedar inmune después de leer a Blanca Varela. Algo se rompe, rasga o tritura dentro de cada nuevo lector. Sus versos son revelaciones que muchos quisieran no tener. Con frecuencia otros autores los toman prestados para, a manera de epígrafes desgarrados, abrir la puerta a las historias más grises. Epígrafes como: “El dolor es una maravillosa cerradura”. O tal vez: “Merodean las bestias del amor en esa ruina/ florece la gangrena del amor/ todavía se agitan las tenazas elásticas/ los pliegues insondables laten”. Y aun más: “¿De qué balcón hinchado de miseria se arrojó la dicha una mañana?”. Todos con su nombre al final. No hay que rebuscar demasiado en sus páginas para encontrar esas frases que parecen alaridos. En el prólogo de una antología que el INC acaba de publicar, la escritora Giovanna Pollarolo advierte: “Para leer a Blanca es preciso disponerse al sobresalto, a la tensión, a la desesperanza y el miedo”. Intriga conocer al puño detrás de esas líneas. Es probable que muchos de sus lectores apenas recuerden su voz. A diferencia de otros autores, Blanca Varela no suele dar entrevistas y sus apariciones en público son más bien discretas. Incluso es poco usual verla en lecturas de poetas. La escritora Rocío Silva Santisteban, estudiosa de su obra y amiga cercana, recuerda una de esas pocas ocasiones, a fines de los años ochenta. “Había pasado varios años sin publicar y sin dar un recital, y Cesáreo Martínez la invitó para leer su obra en el Instituto Peruano Soviético. Fue un montón de gente, porque era como muy raro”. El pintor Fernando de Szyszlo, quien estuvo casado con ella y con quien hasta ahora mantiene una fuerte amistad, también lo considera un privilegio escaso. “No recuerdo haberla escuchado leer sus poemas más de dos veces”, comenta. “Pero cuando la he escuchado ha sido emocionante, porque es muy insegura, conmovida por lo que está leyendo”. Son momentos íntimos: se diría que pronuncia sus versos como si estuviera revelando un secreto a la fuerza.

Silencios
La crudeza de sus versos provoca preguntar si hubo épocas felices en quien los escribió. Las hubo. Una amiga de la universidad de San Marcos la recuerda como una joven hermosa, intensa, de respuestas rápidas. También hay huellas de sus pasos por la recordada peña Pancho Fierro junto con Jorge Eduardo Eielson, Augusto Salazar Bondy, Javier Sologuren: el núcleo de la generación del 50. “Teníamos escapadas a la música con Iturriaga, Pinilla y los Arguedas, José María y Celia. Blanca bailaba muy bien, era muy alegre”, recuerda Szyszlo. En los años posteriores, la poeta se divirtió bailando en París. Octavio Paz —su padrino literario— la llamaba La Reina del Mambo: en la casa del poeta mexicano inventaba formas de bailar el ritmo que llegaba ardiendo desde América. “Siempre tuvo muy buen oído para la música tanto como para la poesía”, refiere Szyszlo. A la poeta de los versos dramáticos incluso le gustaba cantar. Podía entonar valses acompañada por la guitarra de Arguedas, a cuya casa de Puerto Supe llegaba ella con cierta frecuencia. En alguna época compuso boleros. No hay referencias precisas de cuándo ese espíritu empezó a atardecer. “Entre los veinte y cuarenta años tuvimos una vida social muy activa —recuerda el pintor—. Íbamos mucho al teatro Segura. Veíamos obras como “La vida que te di”, de Pirandelo; “Los árboles mueren de pie”, de Casona; “Los hermanos Karamazov”, de Dostoievski. Éramos de ir a las exposiciones, conciertos”. Ella ha ubicado su etapa fundamental en París. Hace cuatro años, en un texto autobiográfico para El Dominical de El Comercio, Blanca Varela describió su gusto por las palabras desde niña, sus dudas de adolescente, sus vivencias universitarias y su estancia esencial en esa ciudad. En ese período se interrumpe su crónica. “Lo que pasó después, lo demás, si no está escondido entre mis poemas, entonces está irremediablemente perdido”, escribió. La madurez la empujó a la reserva. Incluso gente que la conoce de varias décadas recuerda que siempre ha tenido una actitud prudente, ajena a los sentimentalismos. “Es una persona que puede mostrarse cariñosa y preocupada, pero no a un punto que se diga maternal”, dice la también poeta Rocío Silva Santisteban, quien prepara una importante antología de ensayos sobre Varela. De hecho, cuando apareció la primera edición recopilatoria de “Canto villano” —publicada a fines de los setenta por el Fondo de Cultura Económica de México— la poeta quedó un tanto decepcionada porque la editorial había puesto una rosa en la carátula. Al parecer en referencia al poema en que ella afirma que esa flor “infesta la poesía/con su arcaico perfume”. En una segunda edición, la ilustración de la carátula fue cambiada por el cuadro “Perro semihundido en la arena”, de Goya, que sin ser demasiado dramático figura en la serie negra del artista. La poeta quedó encantada. Otro episodio que la retrata ocurrió en los años noventa, cuando, alentada por amigos, accedió a postularse como regidora de Barranco, el distrito donde ha vivido por mucho tiempo. Se acercaba el Día de la Madre y la oficina de cultura organizaba una actividad para las señoras del distrito. “Vinieron a la oficina y dijeron: “sería bonito poner un poema de la señora Blanca”. Entonces yo le digo: “Blanca, ¿tendrás un poema por el Día de la Madre?”. Y ella responde: “Ni pensarlo, no tengo nada. Tengo cosas horribles, todo el mundo se va a asustar””, sonríe Fina Capriata, compañera de esos días en el municipio. Por esos días ocurrió también la tragedia que la marcó irreversiblemente: la muerte de Lorenzo, el segundo hijo que tuvo con Fernando de Szyszlo, en un accidente aéreo.

Penas
Es el Rubicón de su tristeza, la línea de no retorno. Su forma de asumir el luto fue como el presagio de un mayor aislamiento: “Anunció (a sus conocidos) que nadie le comentara nada, que nadie le dijera ni una palabra. Nadie se atrevió a variar aquello”, recuerda una amiga cercana. Pero el dolor quebró su salud. “Fue una tragedia tal que ninguno de los dos nos hemos recuperado nunca”, sostiene Szyszlo. La familia entera fue abatida a un punto extremo. “Las hijas de Lorenzo, por ejemplo, no pudieron hablar durante los primeros cinco años”. El estrecho círculo de personas que la frecuenta en sus almuerzos familiares de los miércoles sabe que su corazón tampoco se reconstruyó del todo. “Ni ella ni yo somos abuelos chochos. Con nosotros ocurre que hemos querido tanto a nuestros hijos, que es como tener una cuenta bancaria que se derrocha. Entonces ha quedado poco para los nietos, aunque los queremos mucho”, dice el padre de Lorenzo y Vicente. Alguna vez, en una entrevista, Varela explicó que en su poesía sintetiza los sentimientos sin referencias directas a la realidad. “Incluso cuando murió mi hijo, un momento muy duro para mí, lo que escribo son poemas sobre el dolor pero no hago referencia al suceso”, afirmó. En realidad, es un tema casi vedado. Uno de sus autores favoritos, el rumano-francés Paul Celan, tiene un poema que bien puede explicar ese silencio: “¿Qué tiempo es éste/en el que una conversación/es casi un crimen/porque incluye/ tantas cosas explícitas?”. Blanca Varela, cuya vida depende de las palabras, sintetizó su dolor pero quedó disminuida físicamente. Por eso ha reducido sus actividades a lo indispensable. Hace un tiempo la Universidad de Harvard la invitó para una lectura de sus poemas, pero ella declinó. Así ha rechazado otras invitaciones. Parece valorar la tranquilidad por sobre todas las cosas. Es su derecho: ha viajado a los límites del espíritu para traer la belleza. Su obra ha pagado sus silencios.

“El libro de barro y otros poemas”
Anoche llegó a la presentación de su antología y se retiró sin decir palabra. Apenas unas fotos, unos cuantos libros firmados. En el auditorio del Museo Nacional de Arqueología y Antropología de Pueblo Libre una respetuosa asamblea se había reunido para homenajearla. La poeta Rocío Silva Santisteban abrió la noche con una reseña de su trayectoria. Recordó los días en que Varela ejerció la crítica literaria, su labor al frente de la oficina del Fondo de Cultura Económica en el Perú y como cabeza de la sección local del Pen Club. “En los ochenta, una antología editada por Javier Sologuren hizo que se volviera una autora de culto entre poetas jóvenes”, apuntó. El escritor Abelardo Sánchez León, otro de los presentadores, destacó su lenguaje, que parece estar “escavado en su propia alma, en su propia manera de ver el mundo”. Luis Guillermo Lumbreras, director del INC —que edita “El libro de barro y otros poemas”—, la elogió como parte de la generación del 50, por que “expresó con su arte parte importante de la historia del Perú”. Ella estaba emocionada. Se notaba.

10/3/09

20° ANIVERSARIO Festival Agustirock



JUEVES 12 DE MARZO
Hora: 6 p.m

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-TROVA DESDE ARGENTINA Con el “DUO JANO”
Programa “Solo para Locos”
Presenta:
TROVA DESDE ARGENTINA
Con el “DUO JANO”
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Única presentación en San Juan de Lurigancho.
Despidiendo su Gira 2008 realizada en México, Cuba, Ecuador, Bolivia, Perú.

Temas Propios y Covers de Joaquín Sabina, Sui Generis, Silvio Rodríguez, Fito Páez, Joan Manuel Serrat, Ana Belén, etc.
Presentación especialísima :
 


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Domingo 15 de Marzo
8:00 a 11:00 pm
“RUSTICASA” Bar Rock
Av. Los Postes Este 315 Urb. La Huayrona - San Juan de Lurigancho
(Alt. Cda. 21 Av. Próceres de la Independencia)

Teléfonos : 3889822 – 996378104

INGRESO LIBRE

CIRO ALEGRÍA. Cien años de su nacimiento



Las obras de Ciro Alegría representa la expresión artísticamente más madura de la narrativa indigenista nacional en el siglo XX, solo comparable con José María Arguedas. Desafío Perú se suma al justo homenaje por el centenario de su nacimiento por haber cumplido una activa labor parlamentaria, periodística y cultural de primer nivel.

Novelista peruano, nacido en Huamachuco, La Libertad el año 1909 y fallecido en Lima en 1967.

En Trujillo, ingresa al colegio San Juan; tuvo como profesor al poeta César Vallejo. En la secundaria, funda el vocero «Tribuna Sanjuanista», y también participa en la fundación del Partido Aprista. En Cajamarca por promover un levantamiento armado es detenido y encarcelado.

Al estallar la Revolución de Trujillo fuga a Huamachuco... le persiguen, es capturado y refundido en la penitenciaría de Lima. Al morir Sánchez Cerro, Benavides le da amnistía. Ya libre colabora con «La Tribuna» clandestina. Al participar en el movimiento de «El Agustino»; es encarcelado y luego deportado a Chile.

Ciro Alegría publicó en 1935 La serpiente de oro, en la que relata la vida de los nativos a orillas del Marañón. En 1939 su segunda novelaLos perros hambrientos, en la cual entra de lleno en el mundo de la alta sierra peruana y presenta la lucha del hombre contra la naturaleza hostil.

En 1941 obtuvo el Gran Premio de Novela Continental con El mundo es ancho y ajeno, también de tema indigenista y, a no dudar, una de las mejores muestras del género: la aldea de Rumi, auténtica protagonista de la novela, cuya vida se describe maravillosamente, es objeto de la codicia del terrateniente blanco; destruida, sus habitantes se dispersan: unos mueren, otros son reducidos a esclavos o marchan a las grandes ciudades. El mundo es ancho y ajeno es así un gran cuadro épico de las luchas de una arquetípica comunidad indígena contra los tres poderes que quieren destruirla: la oligarquía terrateniente, el Ejército y el Gobierno al servicio de los intereses estadounidenses.

En 1948 volvió al Perú después de permanecer en los Estados Unidos desde 1941. Se dedicó al periodismo y fue elegido diputado tras haber renunciado al Partido Aprista. En esta época publicó un libro de cuentos:Duelo de caballeros(1963).

Dora Varona, su esposa se dedicó a reimprimir las obras más conocidas del novelista y a editar lo que había quedado inédito. Publicó dos novelas tituladas Lázaro (1972), de contenido político, y El dilema de Krause (1979). También conviene destacar sus colecciones de relatos: Panki y el guerrero (1968); La ofrenda de piedra (1969), relatos andinosSiete cuentos quirománticos (1978); yEl sol de los jaguares (1979), relatos amazónicos (1980). En 1976 aparecieron unas memorias bajo el título Mucha suerte con harto palo.

La serpiente de oro
(Fragmento)

«Por donde el Marañón rompe las cordilleras en voluntarioso afán de avance, la tierra peruana tiene una bravura de puma acosado. Con ella en torno, no es cosa de estar al descuido. Cuando el río carga, brama contra las peñas invadiendo la amplitud de las playas y cubriendo el pedrerío. Corre burbujeando, rugiendo en las torrenteras y recodos, ondulando en los espacios llanos, untuosos y ocres de limo fecundo en cuyo acre hedor descubre el instinto rudas potencialidades germinales. Un rumor profundo que palpita en todos los ámbitos, denuncia la creciente máxima que ocurre en febrero. Entonces uno siente respeto hacia la correntada y entiende su rugido como una advertencia personal. Nosotros, los cholos del Marañón, escuchamos su voz con el oído atento. No sabemos donde nace ni donde muere este río que nos mataría si quisiéramos medirlo con nuestras balsas, pero ella nos habla claramente de su inmensidad».

«Estoy hundido hasta las sienes en la miseria y luchando con toda clase de fuerzas negativas y oscuras»
visite:

9/3/09

El universo de la Red Ciega de Carlos M. Gutiérrez



PARTES-COREL ok

 Carlos M. Gutiérrez.

Nació en Ameyugo, España, 1965. Actualmente es profesor de literatura del Siglo de Oro en la Universidad de Cincinnati, USA. Ha sido profesor en las universidades de Valladolid (España), Estrasburgo (Francia) y Arizona State (USA). Al excelente estudio La espada, el rayo y la pluma; Quevedo y los campos literarios y de poder (Pardue UP, 2005) se suma la colección de relatos Déjemonos de cuentos (Valladolid: Grammalea, 1994) y también diversos ensayos, relatos artículos y reseñas.


Portada del libro La Red Ciega. Hipocampo Editores, Lima, diciembre de 2008. Diseño de Alex Sifuentes.

La estética de la palabra en La Red Ciega

Carlos Rengifo

 

La lectura de La red ciega (Hipocampo Editores, 2008) me ha producido algunas impresiones, una de las cuales encierra, a mi entender, el primer fin, objetivo o deber de la escritura: el trabajo cuidadoso, sólido y estético de la palabra. Lo primero que uno siente, al ingresar a este libro, es que está frente a textos laboriosamente construidos, por encima de las temáticas que, a pesar de sus diferencias, no escapan a una cierta armonía que une al conjunto. Son textos breves y, por ello, de una concentración que da paso a la sugerencia, al guiño, a la complicidad con el lector. El lenguaje se nos presenta con una nitidez que llega, incluso, en algunos casos, a tomar la batuta del concierto narrativo y sale airoso y triunfante como conductor principal de lo que allí se cuenta. Personajes como Don Quijote o Caperucita Roja son vistos con otros ojos, son tratados de otra manera, abordados desde otro ángulo, dándoles una vuelta de tuerca que culmina con una moraleja distinta. No hay nada ceremonioso en este libro. Por momentos, el autor pareciera que jugara, que quisiera simplemente divertirse, y da rienda suelta a sus gustos particulares, tiende celadas para atrapar a los despistados, deja entre líneas una sonrisa cauta que refleja el tono lúdico de sus propósitos.

El libro se abre con la referencia al icono literario del idioma español y culmina con el ratón transgénico que gana un premio literario, celebrado como es debido por la fauna letrada y todo ese figuretismo gremial. En el interín de los otros relatos, asistimos a la obsesión perfeccionista de llevar al límite un oficio dramático; la lucha simbólica y llena de recovecos por obtener un triunfo; el caos citadino trasmutado en frenesí y sensualidad; el cumpleaños más triste del mundo; las reflexiones de un asesino enamorado de su víctima; la patética búsqueda de un jamonero por encontrar a su “media naranja”, supeditada a los cánones publicitarios y faranduleros; el personaje que se cansa de ser personaje e intenta atravesar el umbral de los límites ficcionales; y, en fin, el homenaje a autores y libros delineados curiosamente en la red ciega. Todo ello, entre el sabor agradable de los buenos vocablos y el adjetivo decoroso, entre la dimensión del signo en su frágil batalla de forma y contenido, sabiendo que aquello que degustamos es el resultado de unas judías bien preparadas, de unos mejillones con aires de dejarnos satisfechos y relamiéndonos de gozo.

Julio Cortázar, maestro del cuento, teorizó muchas veces sobre la elaboración de los relatos cortos y su impacto en el lector. Para él, al igual que para Allan Poe, Maupassant, Borges, Chejov, este resulta siendo el género mayor, por encima de la novela, que ahora, por una cuestión sobre todo de marketing, se ha convertido en la vedette del negocio literario. Sin embargo, por su precisión y estructura, por su tejido de filigrana en algunos casos, es el cuento el que debería llevarse todas las palmas, pues allí podemos ver con mayor claridad el arte de la literatura. Es en el cuento donde convergen en su esencia los brillos de una pequeña joya literaria, a la que se llega y disfruta de una sola sentada. No es extraño entonces que quienes deseen incursionar en el terreno pródigo de la belleza escritural, apuesten por el relato corto y sus múltiples posibilidades de abordarlo. En La red ciega vemos esa intención, la de explorar el lenguaje en algunas de sus diversas variables, sin olvidar tampoco el contenido, lo que habrá de darle la vida y sustancia que requiere lo que se narra y muestra.

En estos tiempos de rapidez, ligereza e Internet, ahora que la hojeada o vistazo ha reemplazado a la lectura reconcentrada y sostenida, un libro como La red ciega podría ser la bisagra que invite a lecturas mayores y fortalezca el liderazgo de la palabra bien escrita, ya que de su corta extensión se desprende todo un mundo de caminos y subvías para ver panoramas motivadores y llenos de significados que solo puede ofrecer el cofrecillo interminable de las bellas letras.

Una vuelta a la historia de La Red Ciega


 Miguel Ildefonso

Los 21 cuentos o relatos breves que conforman La red ciega (Hipocampo Editores, 2008)  de Carlos M. Gutiérrez no solo son una exquisita compilación de juegos metaliterarios, con citas y homenajes (llámese Borges, Monterroso, Cervantes, el esperpento de Valle Inclán o la greguería de Gómez de la Serna), en donde campean la sátira, el sarcasmo y la parodia; también es la metáfora de la imposibilidad del hombre de enfrentarse a la eternidad, de volver al pasado para reinventarlo, de modificar el destino, de vencer en el amor, de matar a la muerte o al hastío: es el Aleph o, específicamente, la cueva de Montesinos, en donde se borra la frontera entre la realidad ficcional y la realidad real, en donde el sueño es la vigilia, y la vigilia la literatura, en donde el narrador se hace lector, y el lector protagonista. Dios aquí no existe, porque no es necesario, nos dice el narrador. O en todo caso, dios es otro narrador más en este mundo que necesita recrearse de tiempo en tiempo. Para este fin Carlos M. Gutiérrez aborda sus historias desde diferentes niveles narrativos, buscando la palabra adecuada y la vuelta de tuerca a lo real o lo esperado como, en muchos casos, con los finales sorpresa, creando para ello una atmósfera verbal que ayude a compenetrar al lector en los fantásticos sucesos y en sus cultas digresiones. En esta red de influencias y relecturas, hallamos a personajes hábilmente demarcados como el esperpéntico Hijo de Puta. Si Cortazar pudo crear a sus sesenteros cronopios y famas, Gutiérrez, por qué no, puede hacer lo mismo con su Hijo de Puta. Y, hay que aclarar, que no es ninguna alusión al calificativo que le dio el economista Hernando de Soto a Mario Vargas Llosa hace unos años atrás cuando se enemistaron. Cito el inicio del cuento Elogio del Hijo de Puta: “Un servidor siempre ha pensado que el Hombre es un animal sentimental que adolece de dos limitaciones: animalidad y sentimentalidad. El hijo de puta, mientras, sólo está menoscabado por su condición ferina, lo que no deja de ser ventaja indudable; aunque, ahora que reparo en ello, a ver por qué no va a haber hijos de puta sentimentales, de esos que, abandonando el traje de hijoputa de entre semana, visitan a su madre los domingos y fiestas de guardar.” Es así que esta red ciega nos atrapa sin discriminar a ningún lector, sin demasiado cultismo para el común y sin llaneza para el erudito. Sus historias apelan a la experiencia, están obsesionadas por la literatura pero siempre que tenga que ver con las pulsaciones más ininteligibles del devenir -quizás para resolver algún misterio-, esos múltiples referentes culturales están para atar sus hilos más secretos y así poder penetrar más al fondo de estas aguas encantadas. “Naufrago de la Historia” dice el narrador, en el primer relato del libro, de un Don Quijote extraviado, cuando cae abatido por el cansancio y la tristeza en un lugar lejano; podríamos decir, entonces, que La red ciega es esa vuelta a la Historia, es esa red que nos salvará del naufragio para seguir soñando como Cervantes con los ojos abiertos ante los nuevos molinos del presente y del futuro.

Portada del Sol, 2009


8/3/09

COMUNICADO FUNDACIÓN CÉSAR ABRAHAM VALLEJO MENDOZA

COMUNICADO

Frente a la infamia consumada por la Municipalidad Distrital de Jesús María, al retirar inconsulta y subrepticiamente el monumento al poeta César A. Vallejo del lugar que ocupaba en el Campo Marte de Lima, la “Fundación César Vallejo” se dirige a la opinión pública para expresar su más enérgica condena y exigir una inmediata reivindicación.

PRIMERO .- Porque el monumento ocupaba un espacio de propiedad del Estado, es decir, del pueblo peruano, sin afectar en lo mínimo el ornato urbano, sino, por el contrario, ofrecía a los limeños la oportunidad de contemplar la imagen y recordar a uno de los más grandes literatos del habla hispana y, sin duda, el más representativo del Perú y América. Así que pretender reemplazarlo por una intrascendente “caída de agua” constituye un agravio de lesa cultura.

SEGUNDO .- La corporación edilicia, dirigida por su alcalde Enrique Ocrospoma, desafía, de esta manera, al alma de la patria, a su intelectualidad y sus paradigmáticos valores, en lugar de promover su respeto y emulación. Una primera muestra de la reprobación institucional y colectiva es la convocatoria, para el viernes 6 del mes en curso, de una concentración popular de protesta, con la cual nos solidarizamos. Y,

TERCERO .- La “Fundación César Vallejo” demanda la emergencia de la gratitud de las instituciones cívicas para , juntos, concretar en la capital de la república la constitución de un espacio de permanente homenaje al Cholo inmortal que, como él mismo lo dijo refiriéndose a su hermano Miguel, nos hace una falta sin fondo.


Lima, 4 de marzo de 2009


César Vallejo Ynfantes Néstor Vallejo Morales Oscar Vallejo Presidente Secretario Tesorero

7/3/09

25 años sin Cortázar Por César Hildebrandt

"No quiero llegar a ser un viejo decrépito", dijo alguna vez Julio Cortázar.

Y se murió a los 70, antes de ser un viejo de verdad siquiera.Se murió, sencillamente.
Pero dejó una obra que lo sobrepasa, un ejemplo de coherencia que los tránsfugas siempre le envidiaron, y un modo de ser y de leer, de escribir y de jazzear, de puntuar y de vocear que lo hacen único e inolvidable.Cortázar fue un escritor genial que no quería honores.
Lo que tuvo siempre fueron lectores. Y lo que podía regalar era estilo.Hay escritores de enorme talento sobre los que pesa, sin embargo, la desgracia de carecer de firma.
Son buenísimos pero jamás le sacaron al idioma una franquicia que les permitiera algunas exclusividades (que en eso consiste el estilo, no me digan).Cortázar, en cambio, dejaba la huella de un bisonte en cada página. No hay cómo confundirlo. Allí están sus parrafadas enormes que imitaban el oleaje, su antisolemnidad, su incapacidad orgánica de ser huachafo, sus cuentos sin sobras, sus guiños anarcosurrealistas, sus burlas despiadadas, su intelectualismo moteado de ternura (ejemplo: algunas conversaciones de Lucía -la Maga- con Horacio Oliveira).Y por encima de todo eso estaba la marca Cortázar: un modo personal y brillantísimo de entender la narración, de quitarle sonsonetes al idioma, de incorporar ráfagas de monólogo interior sin perder de vista la exterioridad del relato.Y unas ganas de joder que sólo podían venir de un hombre lúdico y de un espíritu burlón. Ejemplo clásico de estas ganas es el idioma inventado en "Rayuela" (el glíglico) para describir el sexo entre la Maga y Oliveira (¿o debería decir entre la Maga y cualquiera?).
El glíglico consistía en frases como esta:"Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa..."La primera vez que leí "Rayuela" fue en 1966, a los 18 años. Leyendo esa página de jerga de cama (y hasta de camastro) reí como sólo se puede reír a los 18. Y lo increíble es que ahora, varias mujeres y décadas después, el "glíglico" me sigue alegrando y entonando.Valga este recuerdo para quienes sólo quieren evocar al Cortázar comprometido y casi nicaragüense. Ese Cortázar valía -aunque escribió una mala novela que se llamó "Libro de Manuel"-, pero a su lado siempre estuvo el Cortázar intemporal que me cambió la vida con su prosa de gabardina sucia.
Y no hablo, claro, sólo de "Rayuela". Hablo también de sus cuentos -los mejores que se han escrito en la literatura latinoamericana-, esas piezas maestras que nos llevaban al desespero (los de "Bestiario"), o a la parodia de la inviabilidad social ("La autopista del sur"), o a los lugares menos soleados de la creación ("El perseguidor").Cortázar fue un cuentista magistral de muchísimos cuentos y el novelista supremo de una sola novela.
Y esa fue "Rayuela", un libro actualmente proscrito, quizá porque nada tiene que ver con los aspartames seudoliterarios que hoy cotizan las editoriales y sus mafias."Rayuela" es uno de los pocos libros que me hizo mirar al mundo de otra manera y a la literatura de otra manera y al amor de otrísima manera. Jamás podré olvidar a la Maga siendo leal a Oliveira y defendiendo su soledad de hembra deseada en el París que hablaba de Mondrian:
"-No sea asqueroso -dijo monótonamente la Maga-. ¿Qué gana con querer embarrar a Horacio? ¿No sabe que estamos separados, que se ha ido por ahí, con esta lluvia?
"No hay muchos libros que te abran los ojos y que te llenen los oídos. "Rayuela" es uno de ellos. Y hoy que estamos cerca del vigésimoquinto aniversario de la muerte de Julio Cortázar he sacado de un estante el viejo libro -decrépito, él sí- y lo he ido brincando y salteando como si fuera lo que es: una rayuela, el juego misterioso que Cortázar nos hizo jugar, el juego que termina en un cielo pintado con tiza en una acera.

visite:http://gacetaliterariavirtual.blogspot.com/

6/3/09

El Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española: “Madrid: una ciudad, muchas voces”



El Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española: “Madrid: una ciudad, muchas voces” se llevará a cabo los días viernes 13miércoles 18, y viernes 27 de marzo de 2009 en el Centro Hispano Centroamericano sito en Fray Ceferino González, nº 4a las 19:45 p.m. y en el que participarán poetas de Argentina, Cuba, Chile, México, Perú y España; así como músicos y cantantes de diversas nacionalidades.Los poetas participantes son: Nora Alarcón (Perú), Julio Espinoza (Chile), Rodrigo Galarza (Argentina), Eduardo Fariña (Chile), Miguel Ángel Gara (España), José Luis Gómez Toré (España), Alberto Lauro (Cuba), Luis Luna (España), Jesús Malia (España), Miguel Pastrana (España), Óscar Pirot (México), Cecilia Quílez (España), Eduardo Rezzano (Argentina), Antonio Ruiz Pascual (España), María Sangüesa (España), Juan Soros (Chile), Juan Soto (Perú), Diego Valverde (Perú) y Jéssica Zorogastúa (Perú).

El Ciclo de Poesía Hispanoamericana y Española: “Madrid: una ciudad, muchas voces” ya dispone de un blog oficial en el que podrás ver en detalle todo sobre el evento:http://madridunaciudadmuchasvoces.blogspot.com/

2/3/09

La Tortuga Ecuestre -edición N° 295


Nos acaba de llegar la edición número 295 de la revista "La Tortuga Ecuestre", revista con más de treinta años de vida bajo la dirección del reconocido poeta Gustavo Armijos (Piura,1952). En esta edición titulado Los Dominios, el poeta nos regala seis poemas de su autoria, además de un acertado comentario acerca de su último poemario titulado Acuático Terrestre a cargo de Miguel Ángel Guzmán.     




Gustavo Armijos (1952)


Poemas de Américo Valdivia

Desde la calurosa Ciudad de Chosica nos llega este grupo de poemas del escritor profesor y amigo Américo Valdivia para el deleite de todos los amigos. 


POEMAS DE AMÉRICO 3

PARTIDA

Se fue con el viento de la tarde

Con la despedida del sol en el ocaso

Con la brisa mustia entre los labios

Con los pies ligeros del recuerdo.

 

Llevaba un dolor entre los brazos

Perdió el aroma marchita de su flor

Llovió en su alma hecha pedazos

Se le fue la sonrisa, el canto, el amor.

 

En la esquina dolorosa de su vida

Entregó para siempre el corazón

El sueño tornóse pesadillas

Heridas eternas de la incomprensión.

 

El perfume de su secreto huerto

Se esfumó con los rayos del poniente sol

Perdió brillo los luceros de sus ojos

Se agotó todo rapto de emoción y de crisol.

 

Dijo adiós a los murmullos de los ríos

A la espuma que juega con la herida

A nuestro amor trunco y vencido

Le deparó tristes momentos de dolor.

                            15/01/09


VOY TRAS DE TI

 

Voy tras de ti,

Poesía,

Buscando mis raíces

Mis ancestros en el tiempo

La tristeza de la antropología.

 

Todos los lamentos

De este pueblo con historia

Que ha vivido las tragedias

Que ha luchado entre las sombras

Contra ti, poesía.

 

Porque la vida y la muerte

La tristeza y la alegría

El dolor y el placer

Somos como tú, poesía.

 

Y mi pueblo es de lucha

A pesar del dolor

Que dormita en la sombra

A pesar de ignominias

De vulgares afrentas

Eres tú, pueblo mío,

En la paz y en la guerra

Un amor encendido

Como tú, poesía.

                   15/01/09

 

A LAS PUERTAS DEL INFIERNO

 Fueron tantos años

En que tu corazón y el mío

Tocaron el cielo con las manos

Retozaron en la sombra bajo el mismo árbol

Navegaron contra la corriente del mismo río

Se fundieron nuestras almas en el mismo crisol

Purificadas por la mano del mismo Dios

Bajo el rocío de una misma madrugada

Soñamos juntos sobre la misma almohada

Retozamos en la tarde tibia de la misma resolana

Con el encanto del ocaso de la misma playa

Donde cabalgaron tu amor y el mío

En la misma noche

Allí, bajo las estrellas de este mismo firmamento.

 

Fueron tantos años

En que tu corazón y el mío

Asistieron al orto del mismo astro soberano

Bajo la tarde apacible de una misma dicha

Con el suspiro de las rosas de nuestro mismo jardín.

 

Allí, bajo el mismo sol de mediodía

Nos entregamos en ardoroso afán

Hasta caer rendidos en el mismo sueño

Como si fuéramos dos adolescentes vencidos

Por el fuego de la pasión y la misma ternura.

 

El magro día llegó a mi corazón arcano

Se hundió en las puertas del infierno

De este mismo infierno que vivo día a día

Porque su corazón esquivo se hizo mi agonía

Y otro amor tocó su puerta

La misma puerta que se me abriera un día

Se cerró violentamente a pesar de mi porfía

Porque a su vida llegaron los besos de otro hombre.

 

Ese medio siglo de amor y de ternura

Murió en el otoño como un ronco lamento.

 

A pesar de mi lucha desmedida

Perdí el cielo, la luna y las estrellas

Y llegué al fondo de este mismo pozo oscuro

Y toqué a las puertas de este mismo infierno

Que es la vida.

                            15/01/09

 NOSTALGIAS

 Aroma de mis emociones

Flor del jardín ufano

Quietud interior, silencio,

Estío de las voluntades.

 

La distancia exalta el alma

El noble corazón hermano

Nostalgias del amor, la lluvia

En los ojos, el dolor humano.

 

En el follaje del recuerdo

La canción de sueños

Se pierde entre la espuma

En la primaveral resaca de la puna.

 

En la espesa bruma

Sueños transparente del estío,

Y navegan en el río tus aromas

Los dulces sueños de albedrío.

 

Son nostalgias de un amor perdido

Que se fue con los vientos de la tarde

Hacia los horizontes insondables

Para no volver jamás por el camino.

                            18/01/09

 MURMULLO NOCTURNO

Hojarasca yerta del bosque pétreo

Con el viento del olvido, con rumores

Árboles etéreos de sombra y luz

Traen historias de amantes amores.

 

Lecho de fuego, de sombra y luz

Envuelto en éxtasis, placer supremo,

Gemidos de piedras con historia

Revuelo de pájaros en el viejo nido.

 

Cuerpos supremos en el calor humano

Entrelazados en el vaho de susurros

Mezclando el aliento bajo un cielo

Poblado de estrellas y de místicos aromas.


Como el fango donde crece la magnolia

A la orilla de helechos y de ríos

Murmullos de aguas de tránsitos eternos

De cantos de cigarras y de grillos.

 

Los murmullos nocturnos con orgasmos

Que rasgan la piel de los sentidos

Donde la fatiga termina en el combate

Y la aurora llega con el nuevo día.

                            26/01/09

avalso@hotmail.com

Chosica -febrero 2009