22/10/09

Este viernes 23 de octubre en Yacana / Poésia y ficción




Viernes 23 de octubre a las 8:00 p.m. en Jirón de la Unión 892 /segundo piso (Lima centro).

Aniversario de la

Tortuga Ecuestre

Raúl Jurado

José Pancorvo

Miguel Idelfonso

Jimmy Marroquín

Fernando Carrasco

William Gonzales

Héctor Ñaupari

Gustavo Armijos

Víctor Vimos

(Ecuador)

Presentacion de :

Marcos Arcaya

(Chile)

16/10/09

LAS MÚLTIPLES FÁBULAS DE LA MUERTE EN LA NARRATIVA DE FERNANDO CARRASCO NÚÑEZ

Por: Edmundo de la Sotta Díaz

PRETEXTO

Fernando Carrasco Núñez nació en Lima y tiene 33 años, la edad de Cristo cuando murió. En este momento, los une la edad simbólica y, también, el tópico de la muerte. El hijo de Dios simuló una muerte para fundar una religión y el narrador limeño se regodea con la muerte para recrear sus múltiples variantes en cada uno de sus relatos.

Esto es, Carrasco busca crear una poética de la muerte, porque es el motivo esencial de sus cuentos; así, en Cantar de Helena y otras muertes (2006), su primer libro, y en este nuevo libro el hilo temático de cada historia gira en torno a las múltiples caras de la muerte. Unas veces deseada por los protagonistas de estas historias; otras, porque abrumados por las circunstancias solo les queda aceptarlas con dignidad.

Ni criollo ni andino, en todo caso la totalidad contradictoria del Perú (Cornejo Polar, dixit) es el espacio que Carrasco busca recrear con sutileza y coherente verosimilitud. De hecho, se percibe en sus textos su facilidad para aprehender los asuntos de la ciudad; porque es un feliz habitante de las calles del mítico barrio Nocheto. Donde fue testigo, cuando era niño, de los repartos populares de Sendero y de sus insignias que se prendían en los cerros aledaños, para deleite de los niños y temor de los adultos. Nocheto, donde es posible brindar con un faite de alcurnia o con una sufrida doncella que se corta los brazos por cada nuevo desamor que le toca vivir.

Pero, también, los asuntos del campo no le son ajenos, más bien parece tener una disposición empática con la naturaleza y más precisamente con la vida de los pueblos rurales. Su afición por las fabulosas festividades de Huarochirí o el constante tour por los majestuosos viñedos de Cañete. Su residencia en el bucólico Huánuco. El haber estudiado en La Cantuta, por su cercanía al río, es ya una elección por la arcadia natural.

En definitiva, Carrasco no se adhiere a una propuesta en particular ni a una moda específica. Es más bien un aspirante al selecto grupo de artesanos de la palabra quienes con exquisitez, parsimonia y deleite se dedican a hilvanar luminosas historias humanas.

TEXTO

La muerte y otras traiciones (2009) es el segundo libro de cuentos que Carrasco nos entrega. Está constituido por nueve relatos. Como lo sostiene el maestro Antonio Gálvez Ronceros, en la contratapa: “La muerte es el elemento dominante de estas historias”. Así, en “La ficha marcada” la mutua traición de una pareja de esposos, simbólicamente desarrolla el tema de la muerte de la fidelidad. Ambos infieles, ella con más alevosía que él. En “Al fin de la partida” la venganza por adelantado consiste en que la niña protagonista se anticipa a su futura explotación sexual y elimina a los proxenetas. En “Último tercio” aparece la muerte de un joven torero en el ruedo, quien se jugaba su reconocimiento en esa tarde de la cogida: “O por la puerta grande o por la puerta de emergencia”. En “Vida y pasión de Jesucristo” se carnavaliza el nombre del Hebreo para presentarnos la vida y pasión de un delincuente de nota, quien muere cuando ya se había regenerado totalmente. En “La puñalada” un joven universitario engañado elimina a su rival, el profesor que salía con su novia. En “Mariposas” una niña especial incomprendida por la razón normal de sus parientes alza vuelo desde el último piso de su casa, y se lleva con ella a Muñeca para que no sufra en este mundo. En “Hasta que lo despediste, mujer” una esposa humillada hasta el martirio bíblico, un día explota y da punto final a su sufrimiento eliminando a su victimario, su propio esposo. En “Nos han dejado solos” un difunto revela su propia muerte, y en “Visitaciones” la culpa de haber matado a sus familiares, lleva a Mario a la locura.

Sin duda, el tópico central es la muerte. Desde diversas miradas y en sus distintas variantes, pero todas unidas por su ejecución violenta. Es decir, la muerte no es tanto el paso del tiempo o la voluntad de Dios; es más bien la búsqueda de solución para superar un trauma, un abuso, un deseo de triunfo o la sencilla libertad. Ahora los personajes se perciben cercanos a nosotros, ciudadanos comunes y corrientes, porque lo que ellos protagonizan es cercano a nuestras realidades cotidiana

En segundo término, queremos resaltar la destreza y suficiencia con que se han estructurado cada uno de los relatos. En ese sentido, Carrasco se revela como un narrador con suficiente oficio y conocedor de las técnicas narrativas. Así, en “Vida y pasión de Jesucristo” usa la narración en segunda persona donde el viejo narrador descubre que su narratario: Cristhian, es el hijo del protagonista de su relato. Es decir, los lectores descubrimos el desenlace al mismo tiempo que lo hace el narrador testigo. En “Hasta que los despediste, mujer” la conciencia de la filicida le recuerda pasa a paso la ejecución de su venganza. Esto es, esta estructura en segunda persona permite que la tensión fluya entre meditativa y apelativa conduciéndola a un final conmovedor que hace que simpaticemos con la victimaria.

Particularmente, el cuento redondo es “Nos han dejado solos”, un relato de impronta rulfiana que destaca por la precisión tanto en su discurso como en su fábula. Cumple con lo que sugería Borges. Nada de ripio en la forma ni inútiles regodeos de la historia. La belleza de la justeza. En ese sentido, es correcto el uso del narrador heterodiegético y el manejo de un tiempo circular para relatarnos que el mismo protagonista revela su propia muerte. Hay pues una doble revelación: el muchacho narrador descubre que ya está muerto y nosotros, los lectores, descubrimos al igual que el protagonista que él es un muerto quien nos cuenta su búsqueda.

Aunque se perciben las formas narrativas de Mario Benedetti, la maestría de Juan Rulfo y la melodía de Cabrera Infante. Se nota, relato a relato, que el autor ha alcanzado el dominio del arte de narrar. Con este segundo libro ya está calificado para emprender mayores empresas. Por ejemplo, crear luminosas historias, pero con carga alegórica donde se dibuje la inconmensurable belleza contradictoria de este Perú que gozamos y sufrimos.

BIBLIOGRAFÍA

BAL, Mieke. Teoría de la narrativa (Una introducción a la narratología). Madrid,Cátedra, 1990.

BOBES NAVES, María del Carmen. La novela. Madrid, Editorial Síntesis, 1998.

CARRASCO NÚÑEZ, Fernando. Cantar de Helena y otras muertes. Lima,

Editorial Limapop, 2006.

________ La muerte y otras traiciones. Lima, Hipocampo Editores, 2009.


12/10/09

Zambo Cavero



César Hildebrandt
Columnista


No tengo duda de que el Zambo Cavero era un
ídolo popular.

La pregunta que tengo que hacer, desde el más
modesto de los estupores, es si somos justos
en este asunto de los funerales y los repartos
póstumos.

Por ejemplo, un día, hace muchos años, se nos
murió Juan Gonzalo Rose y, claro, la noticia salió
en páginas interiores (y la TV ni siquiera la dio).
Y como los apristas lo habían despedido del
Instituto Nacional de Cultura, ningún discípulo
de Haya se presentó al velorio.

Y esto que Juan Gonzalo fue uno de los grandes
de la poesía. Grande de verdad.

Otro día, muchos años después, se murió, con
los pulmones hechos puré, Félix Álvarez y la
noticia ni siquiera salió en los periódicos.
Álvarez era un escritor sólido, un erudito
oceánico y una de las mentes más agudas
del Perú (porque, aunque nació en España,
adoptó nuestro país como el suyo).

Alejandro Romualdo –otro poeta mayor y
tempestuoso- se convirtió en una breve noticia
policial cuando se murió a solas, como había
querido, en su casita de San Isidro el año 2008.

Y no me acuerdo de que le hayan dado tantos
júbilos de velatorio a José Adolph, el prolífico
escritor de ciencia ficción, ni a Gustavo Pons
Muzzo, maestro con mayúsculas, ni a Javier
Mariátegui Chiappe, hijo del amauta José
Carlos y desaparecido en el mismo año 2008.

¿Y cuántas transmisiones en vivo y de cuerpo
presente hubo por la muerte de Constantino
Carvallo, el gran educador? ¿Y por la de Pedro
Planas, muerte precoz y más injusta que
ninguna otra? ¿Y por la de Hugo Garavito?
¿Y por la de Sofocleto?

Paco Bendezú, poeta que tenía la gracia de
la inocencia perdularia, murió de un cáncer
desatendido en Neoplásicas, en la miseria
y socorrido apenas por unos pocos amigos
fieles. ¿Cuántos centímetros cuadrados le
dedicó la prensa escrita peruana? ¿Y
cuántos minutos la televisión embrutecida
que pretende encuadernarnos?

¿Cuántas lágrimas se derramaron por
Washington Delgado, poeta excepcional
y empobrecido profesor de San Marcos?

Ninguna. Quizá porque no cantaba
“Contigo Perú” sino que anunciaba:
“Yo construyo mi país con palabras”.
O porque no era amigo de Alan García.
O porque vivió y murió en un país que
cada vez más se parece a Fahrenheit 451,
la ficción de Bradbury en la que los libros
se persiguen y se queman.

Ayer, en pleno aquelarre funeral, escuché
a Raúl Vargas –esa decepción generalizada,
ese gourmet de sí mismo -alabar el seco
de gato que Zambo Cavero comía y
alentaba como potaje nacional y
contribución a las misturas de Gastón.

Apagué la radio. Se puede ser un poco
tonto (todos lo somos), pero hay un límite.

Hasta para las lágrimas teatrales hay un
límite.

Adiós Zambo Cavero. Como que no te
merecías las lloronas de encargo que se
morían por salir en la tele y en la radio.

Fuente: LA PRIMERA. El diario que inspira respeto
Av. Paseo de la República 5639, Miraflores

9/10/09

Miércoles Culturales -- miércoles 21 de octubre



Gremio de Escritores del Perú


Miércoles Culturales


Presentación del Libro:


POEMAS FAUNOS De:

JOAN VIVA

Presentan:


-Miguel Ildefonso

-Fernando Carrasco



La poesía y narrativa peruana




en las voces de:




-José Pancorvo

-Teófilo Gutiérrez


-Gustavo Armijos

-Armando Arteaga-Domingo de Ramos

-Jimmy Marroquín.

Conduce: William Gonzales

miércoles 21 de octubre

Hora: 7:00 p.m.

Club Departamental Puno, Cervantes 137


Alt. Cdra. 2 de Av. Brasil


Libros - Música - Brindis


INGRESO LIBRE

5/10/09

COMPAÑERA MERCEDES SOSA… PRESENTE


La más grande cantautora latinoamericana Mercedes Sosa ha fallecido. Nacida en Tucumán, Argentina (1935), desde que editó su primer éxito: “Zamba para no morir” (1966) marcó su huella en la música y folclore de esta parte del continente.

Facundo Cabral afirmaba: “Cantante es el que puede y Cantor el que debe”, ella se definió a sí misma como “Cantora” antes que “Cantante”.

Mercedes Sosa difundió y compartió la creación de Violeta Parra, Víctor Jara, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, arte combativo que no calló y supo estar con los anhelos y luchas de los pueblos hermanos.

Su voz expresó siempre la voz de los oprimidos, de los marginados por la sociedad no socialista, sociedades mimetizadas en falsas democracias que no permiten la justicia, la igualdad y libertad de todos sus ciudadanos, derechos básicos para el desarrollo personal del ser humano.

Mujer y artista de profundas convicciones de izquierda, tras el golpe de estado del dictador Jorge Rafael Videla, del 24 de marzo de 1976 en Argentina, permaneció en el país, a pesar de la represión y el hecho de que sus discos fueran prohibidos.

En 1978 durante un concierto en La Plata, fue humillada, maltratada y detenida en el propio escenario. Estos hechos provocaron su exilio en París y después en Madrid. Sin embargo nunca renunció a sus principios revolucionarios, al contrario, se acrecentaron.

Su talento indiscutible y su honestidad con la época que le tocó vivir, la convierten en símbolo de lucha y ejemplo para las nuevas generaciones de nuestro continente y porque no decirlo, del mundo entero.

Hasta siempre Compañera, Mercedes Sosa, tu canto ahora se exilia en los corazones de tu pueblo latinoamericano.

“Si se calla el cantor, calla la vida

porque la vida, la vida misma es todo un canto.

Si se calla el cantor, muere de espanto,

la esperanza, la luz y la alegría.

Que ha de ser de la vida si el que canta

no levanta su voz en las tribunas

por el que sufre, por el que no hay

ninguna razón que lo condene a andar sin manta.

Si se calla el cantor muere la rosa

de que sirve la rosa sin el canto

debe el canto ser luz sobre los campos

iluminando siempre a los de abajo…”

Eva Velásquez Lecca (Chimbote)


LOS ENCUENTROS ARGUEDIANOS -- viernes 2 de octubre



Aquí les mostramos algunas tomas fotográficas del día viernes 2 de octubre de la reunión llamada "En los extramuros del mundo" en las nuevas voces de la poesía peruana y homenaje al poeta Marco Antonio Corcuera, donde compartimos poesía y la música de María Conislla, Jesús Palomino y la gran Margot Palomino. fué una noche de alegría y confraternidad con todos en el auditorio de la galería El mundo de los libros en el jirón Camaná en Lima.


EN EL NUEVO LOCAL DE LOS ENCUENTROS ARGUEDIANOS

En la mesa de poesía Róger García, Eva Velásquez, William Gonzales.






Róger García



William Gonzales


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COMENTARIO AL LIBRO

VI AL HOMBRE ANTES QUE MUERA
de: Jorge Tirado Gálvez




El escritor Jorge Tirado desenvuelve algunos de sus personajes y protagonistas específicamente en ambientes urbano marginales de Lima e Ica, esto advierte la pobreza lacerante de los mismos. Las ocupaciones eventuales de los pobladores cuyo propósito del apaciguar el mínimo sustento económico: la alimentación; o tomar riendas en la participación vecinal por la marcha de sus distritos. Estos vecinos son víctimas de vendetas o conflictos por apetitos electoreros. Un pueblo emergente, desplazado por el extremismo político que los persigue; no olvidan además las festividades acompañadas de alcohol drogas y sexo momentáneo, consecuencia de la urbe. Las funciones ideológicas como creencias y la regiliosidad de santos regionales dirigen su estatus su cosmovisión. La mayoría de sus personajes manifiestan disforia o la euforia en el mal menor p. ej. Momificar. Lo característico del autor es la disponibilidad de buen manejo de los personajes y protagonistas en el microcosmos. En la escena más espeluznante, puede existir humor. El narrador rompe esquemas de las bases del cuento típico y la estructura técnica del cine séptimo arte, ver Soñador de los Andes.
Los títulos de los cuentos son muy cortos o muy extensos, asunto que no es óbice para el deleite de sus historias. Comprobamos que los detalles estructurales son precisos es donde las escenas y episodios engarzados. Un narrador que se perfila entre los más óptimos para el exigente público lector.

El narrador describe con intensidad y tiene horror a dejar de narrar. Los ambientes cambian con sorpresa y para no agotar al lector, pone asteriscos en final de episodio y adecuadamente lo que evidencia un buen manejo de los argumentos.

FORTUNATO PANIAGUA
Laa peripecias del trovador Fortunato Paniagua, que de niño escapa de Juliaca a Lima, por la violencia matriarcal de su abuela. El personaje es testigo de varios tipos de violencia urbana, cuando es víctima de un ajusticiamiento errado; el observar el asalto a una agencia bancaria; y subversivos que atacan a policías. Su propia angustia en la búsqueda de un empleo que pueda darle el sustento. Decide que el suicidio es la solución a sus problemas pero su locura y abandono lo conducen -sin querer- al ejército, donde se consuela que recibirá por lo menos sus alimentos.

MOMIFICAR
El octogenario Primitivo Rabietas es un ex funcionario del Estado, que se dedica a muchos oficios (el principal de reciclador) y vive del pasado incluso en sus noches de copas, evoca su elevada posición económica, pero en su vejez asiste a un comedor popular. Su obsesión por disecar animales lo había conducido a la locura de asesinar a su familia y salir indemne de las investigaciones. Sigue viviendo del pasado pero feliz en su choza con Flormira, una pretendiente de su juventud.

EL SOÑADOR DE LOS ANDES. Es el apelativo de Clodomiro Silvestre.
Para todo cuento típico, El soñador de los Andes tiene muchos personajes y protagonistas, que conllevan a insertar un efecto humorístico, con el objetivo de no sofocar al lector. Los nombres de algunos protagonistas son atípicos veamos casos: Estropajo Cuadros, Orfelinda Choque y fuga (solterona), Renato Guacha Floja (homosexual). En la caracterización de sus acciones es ahí donde la verosimilitud de la historia. Las controversias y el lenguaje del sindicalismo gremial es óptimo a la vez que dosifican el cuento. El final es abierto.

VI AL HOMBRE ANTES QUE MUERA
Exuperancio Pérez es un dirigente sindical -de extrema izquierda- asesinado extraoficialmente por paramilitares contratados por una Municipalidad (un ajuste de cuentas). Pues Perez iba a denunciar al alcalde por violación, nepotismo y malversación. La primera persona que observa al moribundo es Justino Paz (hijo negado de Pérez). Justino considera oportuno y de acuerdo a los chismes de los vecinos, se hace la interrogante ¿el saber si su padre es Exuperancio Pérez?, que se le aparece como fantasma en casa. La historia la concluye Gudelia (madre de Justino) al comentarle que su padre fue un gran político.

UN VOTO

Este cuento nace con un hecho conflictivo, una cédula de sufragio con el aspa que sobresalía del cuadro del símbolo de un partido político. Los miembros de mesa ni los reglamentos así como los colaboradores de las instituciones civiles no pueden resolver el incidente de validar o no del voto. Interviene el resguardo militar, se intenta sobornar a los miembros de mesa para hacer válido el voto. La incertidumbre del oficialismo por perder las elecciones y en medio de la trifulca física, se pierde la cédula aludida. La solución del conflicto: todos los miembros de mesa y personeros son conducidos a la carceleta del poder judicial.

EL CASTIGO DE LA VIRGEN.
Unos amigos reciben la hostia sin haber hecho la primera comunión y esto les supone un castigo. Se celebra con licor y drogas previo a la fiesta del Rosario de Llauca. En medio de peleas callejeras algunos sospechosos de violación caen detenidos. El placer heterosexual se transfoma en relaciones homosexuales, la zoofilia frustrada del cholo Casas, lo considera maldición, pue resulta herido por una yegua. La muerte de la madre de Acuache (Efrén) la relacionan con el castigo de la virgen. Los asaltos de camiones en marcha de los feligreses son historias que convergen con turbulencia.

-Recursos Estilísticos
El castellano andino: ej.
La voz del narrador mixto: " El hermano mayor orinaba un chorro de amarillento pichis en el baño" (p.24)
La onomatopeya: "- ¡A ver si me gano alguito! -se dijo, ensayando el ¡joo, joo, joo! (p.22)

-Recursos visuales: Objetos-símbolo. ej.
-¡Cuestión de orden! -gritaron desde el fondo del viejo salón, donde sobresalía un cuadro de <>, que lucía pegado a la pared despellejada" (p.33)


C. Valencia.

4/10/09

En homenaje a Mercedes Sosa



GRACIAS A LA VIDA, de: Violeta Parra


Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio dos luceros que, cuando los abro,
Perfecto distingo lo negro del blanco,
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el oído que, en todo su ancho,
Graba noche y día grillos y canarios;
Martillos, turbinas, ladridos, chubascos,
Y la voz tan tierna de mi bien amado.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado el sonido y el abecedario,
Con él las palabras que pienso y declaro:
Madre, amigo, hermano, y luz alumbrando
La ruta del alma del que estoy amando.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la marcha de mis pies cansados;
Con ellos anduve ciudades y charcos,
Playas y desiertos, montañas y llanos,
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano;
Cuando miro el bueno tan lejos del malo,
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto.
Así yo distingo dicha de quebranto,
Los dos materiales que forman mi canto,
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos, que es mi propio canto.

Gracias a la vida que me ha dado tanto.

MERCEDES SOSA,

¡PRESENTE!


30/9/09

ENCUENTROS ARGUEDIANOS --Viernes 2 de octubre -



Encuentros Arguedianos
presenta


En los extramuros del mundo

Nuevas voces de la poesía peruana

Homenaje a

Marco Antonio Corcuera


Participan:

-Eva Velásquez

William Gonzales Pérez

- Róger García

John Martínez

-Alexandra Tenorio

Música:

-María Conislla

- Silverio Andrade

-Jesús Palomino

- Margot Palomino

Viernes 2 de octubre

Hora: 7.30 pm


Auditorio de la Galería

El mundo de los libros


Jr. Camaná 1011
- 2do. Piso

- Plaza Francia



INGRESO LIBRE


29/9/09

MIÉRCOLES CULTURALES


Gremio de Escritores del Perú

MIÉRCOLES CULTURALES

Presenta

La ventana y otros cuentos

de Selvamar

de Víctor Hugo Romero

Comentan:
Zelideth Chávez

Ricardo Ayllón

Invitada

Margot Palomino

Libros - Música - Brindis - Solidaridad

Miércoles 30 de setiembre - 7:00 p.m.

Club Departamental Puno, Cervantes 137

Cdra. 2 de Av. Brasil

INGRESO LIBRE

28/9/09

ENTREVISTA A RAFAEL INOCENTE


Por Niko Velita P.


Rafael Inocente ha publicado la novela La ciudad de los Culpables, dentro de la temática de la guerra interna. A propósito de la lectura de su novela me contacto con él para una conversa sobre la novela y la guerra. Luego de horas de charla, más bien soliloquio, dado que no soy buen conversador, queda un polémico y extenso análisis, gracias a la generosidad de Rafael para dar su tiempo en torno al tema señalado. Sin embargo, creo que hay mucho por hablar aún con Rafael; y esta entrevista es una invitación a reflexionar en un país donde se está escribiendo bastante sobre la guerra. Unos en busca de algún premio solamente; otros con fines artísticos y testimoniales. Saludos Rafael.

NVP: La guerra interna ha dejado profundas huellas en toda una generación, ¿cuál es tu reflexión en torno a ella?

RI: Desde hace quinientos años estamos en guerra. Como dice Piero Bustos, somos hijos de la guerra, somos hijos de la piedra inmortal. Pienso que la violencia en el Perú no comienza aquél día en que un grupo selecto del PCP-SL inicia la lucha armada en las alturas de Chuschi, Ayacucho, si no desde el día siguiente en que los curas españoles envenenan con arsénico el vino que dieron de beber a las huestes de Atahualpa y la soldadesca ibérica captura al Inca mañosamente, sin épica, valor ni hidalguía. La violencia estructural que se originó por la desestabilización producida por la invasión ibérica generó una raza de seres resentidos, promiscuos y ladinos, seres que alguien denominó duramente como hombres de vidas destruidas, hombres que el indio Huamán Poma “de Ayala” y el criollo Riva Agüero despreciaban profundamente, uno por haber ensuciado la sangre india y otro llamándoles mesticillos. No me trago ese cuento criollo y huevón del mestizaje ideal. Eso ocurrió sólo en la mente de tres o cuatro criollos privilegiados o curas pendejos con conciencia de culpa que deseaban borrar con la fábula infame del mestizo ilustrado, el gran trauma que generó la violación sexual, cuyas consecuencias son visibles hasta nuestros días. En la colonia, millares de cholos o como quieras denominar al producto del cruce por violación de español e india vagaban por las ciudades, azolándolas, envilecidos por el alcohol y el resentimiento. En el caso de las mujeres, se dedicaban al oficio más antiguo del mundo, se hacían casquivanas para despertar la lujuria del español o el criollo. Te hablo de las grandes masas mestizas que se generaron en la colonia. Pero no todos arrugaron. Al día siguiente de la captura del Inca, se empezó a gestar un movimiento subversivo que mantuvo en jaque a los conquistadores durante décadas y que ha atravesado toda nuestra historia desde la colonia hasta nuestros días. Acuérdate de Manco Inca (no mancó), Kawide, Illatopa, Kiskis, Kizu Yupanqui, Juan Santos Atahualpa, los Túpac Amaru, Túpac Catari, las revueltas de negros cimarrones, Rumi Maqui y más recientemente el mariscal Andrés de Santa Cruz Calahumana, el gestor de la Confederación Perú-Boliviana, por quien Bolívar tenía gran respeto y de quien Basadre dijo que sus ojos almendrados nunca miraban de frente y que en muy determinadas ocasiones la sonrisa plegaba su boca lampiña contraponiéndolo a la blancura y “sinceridad” de Salaverry (Historia de la República del Perú) y a quien Felipe Pardo y Aliaga ridiculizó en el valsecito criollo, “que viene el cholo jetón… limeñas, la boca se apreste a cantares, a ricos manjares, de cancha y coca. Que ves salir la momia de su abuela de una huaca, que llamando al hijo, oh tú, porquí, hombre, el Bolivia dejas? Porquí boscas la Pirú?¿Piensas bañar la Chorrillos porque ya entraste la Cosco?” ¿No te recuerda acaso al cholo-blanco-porquería-arequipeña Bedoya Ugarteche o al resentido social Aldo Mariátegui? Santa Cruz jamás arredró por este desprecio racial, muy por el contrario, tomó conciencia y organizó una sociedad secreta constituida a orillas del Titicaca probablemente bajo el influjo de la cosmovisión andina, como lo explica Carlos Milla, con el fin de promover la reunificación de los ex territorios tahuantinsuyanos, al igual que hizo Rumi Maqui setenta años después. Aquél “año vulgar” de 1829, Santa Cruz ordenó a los militares bajo su mando establecer contacto con los araucanos (mapuches) a quienes debían tratar como aliados, proporcionándoles armamento, vestuario y medios. Previamente Santa Cruz había confeccionado planes para invadir Chile por la ruta de Almagro y Paullo Inca (porque Chile ya nos invadió económicamente), es decir por la meseta del Collao hasta bajar a Copiapó. Además, Santa Cruz, apodado por la prensa chilena como Monsieur Alphonse Chunga Cápac Yupanqui, pretendió que el ejército confederado incluyera para la Confederación territorios collas de Tucumán, Catamarca y Humahuaca (Argentina). Huelga decir que Santa Cruz (héroe de Pichincha) había logrado ya la anuencia del Ecuador para integrar la Confederación y ahí se refugió en sus años de desgracia, pues en el Perú blanquecino fue declarado “enemigo capital de la nación” y en la Bolivia criolla, indigno del nombre boliviano. ¿No te suena todo esto más actual que nunca? ¿Quién lo está contando en novelas o relatos? Ahora es más fácil decir, no podemos vivir en el pasado, pero quien no sabe de dónde viene, no sabe a dónde va. Entonces, ¿es descabellado reclamar un Apocalipsis, un Pachacútec que cuestione toda esta historia mentirosa y que ha condenado a nuestro pueblo a la marginación? Esa es la realidad de este corral de chanchos, un enfrentamiento etnoclasista despiadado pero a la vez hipócrita, morigerado por los discursos de curas, sociólogos, izquierdistas y metafísicos. Incluso ese gran movimiento de retorno y resistencia pasiva que significó el Taki Onkoy fue subversivo y ahogado en sangre por los extirpadores de idolatrías reencarnados ahora en el cómplice de genocidas, el ensotanado Luis Cipriani Thorne. El PCP-SL no capitalizó, por el contrario, pisoteó, esa resistencia étnica a la invasión europea que lleva ya más de cinco siglos. Pienso que de alguna forma la gigantesca empresa que significó la invasión y saqueo del continente sudamericano es equiparable a aquellas otras gestas que emprendieron los europeos travestidos en cruzados para acabar con los infieles palestinos, justificando el etnocidio bajo el manto de la difusión de la fe cristiana y el (des) conocimiento occidental que hoy nos agobian, es decir primero fue contra Alá, luego contra Pachacámac. Ahora esas cruzadas se han reencarnado en las guerras santas emprendidas por el Sacro Imperio Norteamericano en contra del pueblo árabe, depositario y creador de uno de los grandes focos culturales de la humanidad, al igual que nosotros. Retomando entonces, creo que esa ruptura del equilibrio biológico-emocional de todo un pueblo, esa violencia étnica y sexual, que devino luego en clasista y estructural, generó masas neuróticas culturamente, frustradas históricamente, psíquicamente amargadas y acomplejadas y creo que ese tema no ha sido aún tratado como merecería la magnitud del drama, pues de la purificación de esas masas es que saldrá el Perú unificado y grande que deseamos. La guerra interna de los últimos veinte años es apenas un cachito de la oscura ciénaga en la que la memoria colectiva del país se halla sumida.

Perdóname por extenderme tanto en este punto, es que lo considero fundamental para comprendernos.

NVP: ¿Cómo ha influido todo ello en la novela peruana?

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(ENTREVISTA COMPLETA EN EL SIGUIENTE ENLACE)

Exposición Individual del artista docente Teófilo Villacorta Cahuide






Lugar: Galería: "No galería" Av. Arequipa 2985 - San Isidro

Día: Jueves 01 de octubre 2009

Hora: 7:30 p.m


La muerte y otras traiciones (2009) de: Fernando Carrasco






La muerte es el elemento dominante de estas historias, unas veces independiente de la voluntad de los protagonistas y otras veces como el instrumento al que estos recurren para cegar el foco del que emanan los males que los aquejan. Así, la muerte se configura como la solución a un terrible problema de identidad. O como un acto de venganza. O como el impedimento de un futuro de esclavitud. O como el punto final del sometimiento cotidiano en la vida conyugal. O como el resultado tácito de la irremediable decisión de querer surcar el espacio al igual que los animales alados. O como actos sangrientos de la locura. O como la condición desde la cual el protagonista, ya difunto, reconstruye los hechos que hilvanaron su muerte y que en vida no conoció de manera cabal. Estas historias son notables también por el arte y la destreza con que han sido ejecutadas. Los hechos van tejiendo la historia hasta el punto en que se agotan los elementos que son capaces de crear la indispensable tensión, como para que luego fluya, como una revelación, el desenlace. Son historias que hacen honor al género cuento.
Antonio Gálvez Ronceros
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Vemos a un escritor que se ha asentado en una rockola cual si fuera su escritorio, en un gabinete que reconocemos tan cercano y transitable como una calle de Lima. Una Lima y una prosa, a la vez, que no nos dejan de impactar por saber mostrar una y otra vez la crueldad de la belleza. He ahí el manejo ágil del lenguaje, embebido de detalles que perfilan acertadamente la psicología de sus personajes y la atmósfera, tal como lo hicieron escritores como Carpentier, Puig o Cabrera Infante al ritmo del bolero. Pero el peruano con el bolero cantinero, y el tango feroz y la cumbia peruana de Chacalón. Fernando Carrasco se regodea en sus bemoles y giros, apuntando su cantar nocturno hacia la sorpresa final, ese final que venía al asecho soterradamente. Sus personajes podemos ser cualquiera de nosotros. Todos están invitados. La fiesta empieza otra vez. La fiesta está adentro. Cada paso del destino es el paso de un baile que nos llevará hacia el ansiado amor o hacia la terrible muerte.
Por: Miguel Ildefonso

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Fernando Carrasco Núñez.
Siguió estudios de Educación en la Universidad Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta, y continuó una Maestría en Literatura Peruana y Latinoamericana en la UNMSM. También ha realizado un Diplomado en Didáctica de las Ciencias Pedagógicas. Ha sido ganador y finalista en diferentes concursos literarios como los Juegos Florales de la UNE (1997), Juegos Florales de la UNMSM (2003). Concurso de Cuento Alfredo Bryce Echenique (2003). El 2006 publicó el libro de relatos Cantar de Helena y Otras Muertes, libro finalista en el Segundo Concurso de Cuento y Poesía Dedo Crítico 2004. Ha dirigido un taller de cuento en la Universidad La Cantuta. Sus textos de creación y ensayísticos han aparecido en revistas especializadas. Su obra narrativa ha sido considerada en las antologías: Mural de Palabras 2. Narraciones Peruanas (2009), Nuevos lances, otros fuegos. Narradores de los últimos años (2007), Abofeteando a un cadáver. Antología de literatura bizarra (2007) y en Doce Cuentos en Letra Muerta (2006). Se dedica a la docencia en instituciones particulares.