28/8/08

Invitación - Presentación de poemario

Presentación de poemario

de Juan José Soto



















AIRADO VERBO
DE JUAN JOSÉ SOTO

“Sol Negro Editores” tiene el agrado de invitarle a la presentación del poemario Airado verbo de Juan José Soto.

La presentación estará a cargo de los poetas José Pancorvo, Johnny Barbieri, Rodolfo Ybarra y Víctor Coral.

Modera Paul Guillén, editor de “Sol negro editores”.

Día: jueves 4 de setiembre de 2008

Hora: 7: 30 p.m.

Lugar: Centro Cultural CAFAE – SE “José María Arguedas”
Av. Arequipa 2985 –San Isidro
INGRESO LIBRE
Agradecemos su difusión

Se invita a los amigos de Juan José Soto a compartir este evento-despedida, antesala de su viaje a Madrid (España) el 8 de septiembre.


Sobre el autor:

Juan José Soto (Lima, 1965) Poeta barranquino, autor de los poemarios Cárcel de mi ojo (1994), Morada Diosa (1997), Palabra sobre los abismos (2005) y Airado verbo (2008). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de San Martín de Porres y ha seguido una Maestría en Periodismo. Dirigió la agenda cultural Itinerario de la palabra (2005-2007). Actualmente administra la bitácora virtual de difusión literaria Surfeando en la Red: http://superavefenix.blogspot.com/


Sobre el libro:

“Juan José Soto nos entrega su airado verbo. Airado: erguido como un impetuoso latido del amanecer. Dispuesto, entonces, a alcanzar aquella palabra que se rebele y revele así la plenitud posible. Que recupere lo digno frente a la indignidad de la febril orilla de osamentas como único paisaje”.

Luis Fernando Chueca

“Pepe Soto siempre se ha caracterizado por una poesía cuasi exclamativa con versos medidos y precisos, nunca pierde la musicalidad y no desentona, ni aún cuando el discurso así lo exija; ya en sus libros anteriores ha mostrado tener oficio, manejo versicular e impronta imaginativa”

Rodolfo Ybarra

“Estos poemas son una lucha por la poesía que respiramos todos los días: imágenes oníricas, actitud órfica frente al lenguaje y el dolor como una iteración constante”.

Paul Guillén

Juan Soto ha dado un paso más en su onda pendular entre la materialidad (las pasiones, los instintos, los cauces históricos veladamente tratados, etc.) y lo metafísico (sus indagaciones, digamos, en lo suprasensorial), y su poesía se ha concentrado en los más finos sonidos de su lira.

Miguel Ildefonso

“toda su poesía está animada por una honda pasión que lo lleva a depurar los detritus de un eclipse como el que lo conmueve, porque su voz está impregnada de la urgente necesidad del amor.”

Oscar Portela (Arg.)


“El poeta se siente depositario de la muerte en el seno de la vida y, a la vez, la voz testimonial de los caídos en el insondable mar del caos, de las sombras y su correlato de silencio, del caminar en el mundo –tránsito de fantasma de humo y carne- re/sentido como un desierto trasegado de ríos de dolor existencial que no se mitigan. Transido de este malsano sentir, de esta visión oscura, ni la palabra puede ser una mano salvadora; porque el hombre y su conciencia óntica son aprehendidos como Otro en el exilio”.

“El tratamiento textual es de notable factura propio de quien domina el idioma y los recursos del arte de poetizar con dominio del discurso soterrado del automatismo controlado”.

Feliciano Mejía

“estos pequeños milagros de sentidos y de formas lingüísticas que demuestra Juan José Soto que es capaz de brindarnos –con singular potencia en su nuevo poemario, “Airado Verbo”- obedecen a que ha llegado acabadamente a comprender que la sustancia inefable de la poesía no radica ni en los núcleos de sentido ni en las capacidades de suscitar emociones que demuestra poseer un texto. Creo que Soto comprende y ejerce ya desde esa comprensión su “oficio sombrío”, el axioma quizá fundamental de la poesía occidental: que la poesía no tiene temas, sino que demuestra las capacidades propias del género aquel autor capaz de reunir, en algunos versos, por alusión o elusión, la suma de todos los temas. Ese aleph que brilla en las palabras y que Soto encontró”

Luis Benítez (Arg.)

“La fragilidad del ser, la herrumbrosa vulnerabilidad de los dioses en lejano exilio, el abismo sempiterno tentándote desde las simas del tempestuoso espíritu nómada y reticente a verdades dogmáticas e inconmovibles se enseñorea de no pocas páginas de este memorable poemario”.
Rafael Rattia (Ven.)